La fotografía es fácilmente superable por cualquier libro de texto de primaria pero la novedad fundamental es que está hecha desde casa, desde el Galileoscope que contábamos el otro día y con una cámara de fotos digital compacta de 8Mpixels apuntando al objetivo del telescopio.

Mi hija estuvo mirando la siempre apasionante y sorprendente Luna con nosotros y pudo apreciar de qué iba esto de un telescopio y la astronomía doméstica. Se sorprendió de que conforme pasaba el tiempo la luna se iba moviendo y era necesario volver a apuntar el telescopio. También le hizo gracia la zona de la sombra a partir de la que es posible apreciar la gran cantidad de cráteres que tiene nuestro satélite preferido.

La foto no tiene mucha calidad pero muestra que con un poco de esfuerzo es posible tener algo de afición a la astronomía en casa. ¿Te apuntas? Voy a ver si puedo “visitar” algún planeta.

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