La conocí en 1992 cuando en primero de carrera entró con 29 años a estudiar en una clase donde por lógica no podía encajar.
Llamaba mucho la atención entre tanto niñato de 18 una persona que siempre ha sido rara…si entendemos por rara que no es como el resto. A esa edad que te preocupa lo que te preocupa pues ves raro que una persona de 29 (tan mayor!) se meta a estudiar…y tenga una vida tan, tan ordenada y dedicada.

Por necesidad o comodidad se formó un triángulo muy bueno entre parte 1, parte 2 y Ros. Era como estudiabamos siempre los tres juntos, como vivíamos y como íbamos pasando los cursos.

Los años fueron pasando y aunque todas íbamos cambiando de amistades y universidades siempre fuímos un trio bastante sólido como para no necesitar mantenernos en contacto y saber que seguíamos siendo amigos.

Ros seguía siempre como al principio…con su misma vida ordenada, su misa de las 6 de la mañana y ayudando a todo el que quisiera ser ayudado. Daba igual que estuviera bien o mal…siempre está con alguien.

En 2006 tras mucho tiempo sin hablar con ella y en un giro de esos que mete la vida volvimos a ponernos en contacto…parte 1 se había perdido pero todo seguía igual…empezamos a hablar cada 6 meses y viéndonos de siglo en siglo fuimos riéndonos de las mismas tonterías que os reíamos siempre y quej·ndonos de lo mismo.
Así hasta hace 5 semanas…Ros me llamó.

La verdad que eso fué lo más raro por que siempre llamo yo pero no me esperaba que empezara la conversación con un “Tengo cancer” (aunque la verdad tampoco hay muchas otras formas de decirlo por el móvil) para luego seguir conándome su operación, su estado y no se que más por que la verdad que no escuché nada de lo que me fue contando.
Cuando se calló volví al principio de la llamada y ese fin de semana rompiendo toda tradición quedamos.

Volver a su casa fue lo más raro, un lugar del que salí hace 11 años y que se mantiene exactamente igual..de golpe todos los recuerdos salieron y te acordabas de las partidas ed cartas, de las risas o de cuando escuchábamos música en esa cadena que sigue teniendo…solo buenos y viejos recuerdos
Desde entonces no esperamos 6 meses para hablar y si lo hacemos más a menudo.

Ella repite “esto es lo que hay” y me cuenta que en 16 días se le caerá el pelo como que me dice que el Madrid de este año es una mierda.
Yo le digo mi tontería y nos reímos aunque es de suponer que ella está acojonada y aunque todo parece indicar que va por buen camino no quita que intentes aprender algo de todo esto.

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