Que Madrid está lleno de museos no es ninguna novedad pero que es más difícil que una persona de Madrid vea los museos de su ciudad que los de las demás y especialmente si es una ciudad de otro país, es una realidad incontestable.

La opción de tener una familia me permite disfrutar de vez en cuando de las actividades que se programan para los niños en lugares desconocidos o de difícil relación con mi realidad.

Una de las opciones recientes que pude disfrutar fue la del Museo de Arte Contemporáneo de Madrid del que el Ayuntamiento de Madrid le ha preparado la ubicación en el maravilloso entorno de los Cuarteles del Conde Duque.

El día de la visita lo que se promocionaba era una forma de acercar el arte a los más pequeños a base de analizar algunas obras, entre ellas un retrato de Lorca, una obra compuesta de pintura y otros materiales como tela y tierra, una panorámica desde una oficina que te transmitía la idea de sueños y una obra muy sencilla de un par de camas en un dormitorio con dos sencillas mesas pero un montón de información para identificar las personalidades de los durmientes. Lamento no recordar ni los autores ni más detalles de las obras, pero me impactó la selección tan heterogénea y tan programada hecha por los organizadores del Taller, que por cierto estuvieron de lo más diligente.
Además había obras de Dalí de joven, que es uno de los más grandes, mucho Arte Contemporáneo, es obvio pero es importante destacarlo, algunas fotografías y mucho ego de los artistas que para eso lo son, ¿o qué pasa?

Visitar un Museo siempre es recomendable. Yo empiezo a utilizar el método de análisis del cuadro: ¿tú que ves ahí? para otras cuestiones.
¡Anímense muchachos!

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